Muchos factores psicológicos influyen en la experiencia de la migraña, revela Sandra Ferrer, experta en terapia del dolor. Rasgos como la autoexigencia o el perfeccionismo aumentan la sensibilidad a los estímulos, complicando la regulación emocional y física. Investigaciones destacan que el estrés crónico y experiencias adversas en la infancia podrían intensificar la prevalencia de migrañas. La autoobservación y manejo del estrés aparecen como claves en el tratamiento y mejora de la calidad de vida de los afectados. #Salud #Migraña Navegación de entradas DIEGO BONETA Y RENATA NOTNI SE SEPARAN RIESGOS DERMATOLÓGICOS EN SEMANA SANTA